PEZ acústico en Santana BarViernes 28 de Abril de 2006por MiabuelomuertoParafraseando a la banda en cuestión:
“la tormenta por venir”. Y llegó nomás. El viernes 28 de abril llovió y mucho!. Pero antes de que mi alma sensible comenzara a mojarse pude entrar a
Santana Bar a ver a
Pez. Santana es un local chico, esto tiene obviamente sus pro y sus contras: aspecto negativo es que si llegaste tarde vas a tener que estar en la parte final del bar y desde ahí se te va ser difícil la visión, pero si sos de lo que van a horario vas a poder estar cerca de los músicos, es más, vas a estar sentado a los pies de ellos, disfrutando de la atmósfera intima que genera un reducto de escasas dimensiones. O sea, nada mejor que eso para ver a
Pez en formato
acústico!!!.
Yo fuí de los que vimos el show detrás de una columna, pero no por eso dejé de disfrutar el recitalazo que dieron (cero objetivo, 100% fanático). Hacía tiempo que no los veía y tenia muchas ganas de que empezara. Alrededor de las 11:20 pm salieron a escena, hicieron un repaso generoso de sus discos y se notó a
Ariel Minimal de buen humor y todo el tiempo con ganas de hacer temas que no estaban pautados de ante mano. Entre los títulos estuvieron:
“Para las almas sensibles”,
“No mi corazón coraza”,
“Caminar”,
“Desde el viento en la montaña hasta la espuma del mar”,
“El desengaño”,
“Domando tormentas” y más.
Como dije antes, Ariel estaba de buen humor, pero no por eso olvidó retar a los que hablaban o interrumpían. Tampoco olvidó tocar temas de su nuevo álbum solista. En un puesto que había se podían encontrar anteriores discos de
Pez y remeras, y ahí mismo ya estaban vendiendo al segundo trabajo de
Minimal que se llama;
“Un día normal en el maravilloso mundo de Ariel Minimal”, y les digo que los temas que tocaron sonaban muy lindos.
Me gustó por que se vivió como un show entre amigos, esa noche estaba cumpliendo años
Franco (baterista), el cual aprovechó para tomar por un momento la guitarra y deleitarnos con una canción de su autoría.
Una guarida que nos cuidaba de la lluvia, un buen sonido, bellas canciones, todo muy lindo pero todo se termina. Y así fue como Ariel, sentado en un banco y con anteojos por que “las luces me matan...”, dijo; “ultimo tema…”, y se despidieron con el homónimo “Pez”. A esa altura de la noche ya no me importaba tener que salir, caminar hasta la estación para tomarme el tren y mojarme. Total el cuerpo es un momento y ya me voy a secar...