Porretti no vino, pero Papá se fue a Japón!Nos escapamos de la radio y nos fuimos a ver a Fútbol como movileros... ¡y los muy putos no tocaron "Móvil al Móvil"!por Leo
La noche era la ideal. Pasados unos minutitos de las 12 a.m. del ya sábado 5 de abril, los Fútbol arrancaban a rockearla en ese sótano que tiene el Imaginario Cultural, ubicado en Bulnes y Guardia Vieja. Para que te des una idea; arriba: pizza, cerveza a 11 mangos y todo pseudo palermitano…pero abajo; un antro rocker que al instante te trae a la mente el mítico Cavern.

Para los que no saben de que la va
Fútbol; es un trío que ya tiene editados en forma independiente dos discos: “
Elige tu propia aventura” (de autoaprendizaje musical, experimental y homenaje a la famosa zaga de libros) y “
Mas Bambino que nunca” (un lugar común donde podrían encontrarse
Mr. Bungle,
Pez y el avant-garde).
La excusa del viernes (casi sábado) fue mostrar algo de su tercer polvo discográfico: “
Papá se va a Japón”, clásica frase futbolera que para los
Fútbol funciona como un metatexto de aquel
famoso afiche que los Bosteros le hicieron a las Gallinas cuando viajaron a tierras niponas para jugar la Intercontinental. Y fue así que, mezclados entre las canciones de sus dos primeras placas, los temas de “Papá…” se hicieron escuchar.

“¿No vino Porretti hoy?”, preguntó socarronamente
Gamba (violero) a la audiencia, apenas comenzado el show. Ahí nomás arremetieron con “
No llores niño”, algo así como una respuesta punk al famoso “
Que se mueran los feos”. Después se vino la seguidilla de “
los nuevos”: “
Chime Gime”, “
Poncho y Cadenas”, “
Tundra” y el futuro hit de “
Papá se va a Japón”: “
¡Eh Gaucho!”. La mayoría de los temas, ahora, son “cantados”, y la función queda ya a cargo de uno de los pocos bateros carismáticos de la escena:
Tiago: el
Keith Moon argento y bizarro. Irónico, sarcástico y divertido a la vez, se calzó el rol de frontman y nos hizo reir a todos con sus acotaciones.
“
El disco dura 18 minutos”, nos comentó
Fede (bajo y violín) luego del show. “
Papá se va a Japón” dejó vislumbrar un rastro punk y un pulso muy rockero en el
Imaginario Cultural y en el imaginario colectivo de los que estuvimos ahí para conocer esas nuevas canciones que resaltan el lado mas sanguíneo de la banda. Ojo que las viejas no se quedaron atrás: “
En el Ovni 54:40” fue
EL cierre del show y “
Madre” -algo así como la parodia de “
Mother Nature Son” que
Zappa nunca pudo hacer- ya son clásicos del repertorio de
Fútbol. Ups!, hubo un punto flojo: faltó el homenaje al movilero de radio: “
Móvil al móvil”.
CCC:
Corta,
concisa y
contundente fue la performance de
Fútbol.
Gamba de un lado para el otro, a los saltitos, totalmente poseído por los acordes de su guitarra,
Fede dejando enredar su melena en el diapasón del violín y revoleándola al mejor estilo
Cliff Burton, y
Tiago, siempre sonriente, anunciando el comienzo de las canciones al grito de “¡
Todo tuyo JP!” (JP = Juan Pablo = Gamba), sentado tras los parches, dando los golpes justos y acompañando los versos con unas caripelas que el mismo
Benny Hill envidiaría (si estuviese vivo, obvio).

Vos fuiste a ver a
Black Rebel Motorcycle Club a
La Trastienda. Pero papá…
Papá se va a Japón, gil!